martes, 14 de noviembre de 2017

Seminario de I Ching. El lenguaje de los Símbolos



Los invito a sumarse a este nuevo encuentro con el Sabio que habita en cada uno y nos habla a través del I Ching.


Al ser considerado un tratado de alquimia taoísta, El Libro de la Mutaciones utiliza imágenes de la naturaleza para introducirnos al lenguaje de la energía, señalando un camino de transformación interior.

En estos dos días, nos introduciremos en el Mágico y profundo mundo de los "Símbolos del I Ching" y su mística.
Realizaremos visualizaciones y lectura comprensiva. Compartiendo momentos de reflexión conjunta.
No es necesario tener conocimiento previo.
El círculo de trabajo tiene espacios limitadas

El Valor es de $2100 e incluye los apuntes. La reserva de participación $500 (a descontar del total)

El circulo de trabajo tiene espacios limitadas.
Solicita el programa completo. 

informes consultas e inscripción 
Laura Paradiso
ichingelpozodeagua@gmail.com
+541157182899(WhatsApp)

Los Espero
Cariños, Laura

lunes, 23 de octubre de 2017

Urano y Cronos. El Mito y Lo Creativo

Comencemos por preguntarnos ¿Qué entendemos por creatividad?

La creatividad es un acto de rebelión por definición, ya que en ese acto trascendemos algunas normas y nos enfrentamos al pensamiento convencional. Inclusive suele romper con el límite de lo autoimpuesto. Si nos quedamos apegados al pasado, o a lo conocido no puedo generar un acto creativo. Un acto creativo implica estar en el presente, tolerar la incertidumbre, ingresar al vacío y a partir de ahí crear. Por eso es un acto de amor. 
Estamos hablando desde un concepto amplio del amor. No del amor romántico o personal. Hablamos del amor como corriente energética que fluye constantemente, circula y es vinculante. Se trata de dos seres distintos que se encuentran, o dos principios diferentes y complementarios. Por eso lo creativo es profundamente vincular. Son dos que son diferentes, se atraen, se comprenden, atraviesan por dificultades o resistencias, reconocen sus diferencias; y a partir de esas diferencias, se complementan y crean. Y eso, es un acto de amor. Para que la chispa de la vida se genere, tiene que haber eso.

Pensemos que Lo Creativo no obtiene resultado, sino que da un fruto. Como un hijo o una obra de arte, no sabemos cómo será, pero lo amamos porque es el fruto de nuestro acto de amor.

Convengamos en desde nuestros relatos y Mitologías contamos con pocos dioses creativos. 
Por un lado tenemos a Urano y su historia de amor con Gea. En la mitología clásica, Urano es el dios primordial del cielo. Personificado primero como hijo y luego esposo de Gea, la Madre Tierra. Ambos fueron los padres de los Titanes y ancestros de la mayoría de los dioses griegos. El problema surge cuando a Urano no le gustan algunas de sus creaciones. y vuelve A introducirlos en el vientre de Gea. A partir de ahí se arma un interesante lío donde Gea cansada, le pide a Cronos que la libere de su padre. 
A partir de aquí Urano desaparece de los relatos mitológicos. Se retira después de ser castrado por uno de sus hijos, Cronos el dios del tiempo. Quizá, transformándose él mismo, en este vació creativo de donde surgen todas las posibilidades.
De la sangre derramada de Urano nacen “Las Furias”, que surgen ante la frustración de nuestra creatividad castrada; y sus órganos arrojados al mar generan una espuma de la cual nace Venus Afrodita, diosa del amor, la belleza y las artes. ciertamente en esto nos muestra el conflicto que surge en nuestra psique polarizada.  

En el relato bíblico de Creación tenemos el Génesis donde podemos ver la siguiente expresión.
"...Dios dijo “Haya luz”, y hubo luz. Vio Dios que la luz estaba bien..."

Aquí quiero hacer un alto.
Fíjense que cada vez que Dios crea algo, en el relato bíblico, primero la luz y la oscuridad y posteriormente las aguas, tierra, plantas, animales y finalmente al hombre. En cada acto de creación vemos que el texto dice “Vio Dios que estaba bien” o “Vio Dios que era bueno”. Esto significa que no sabía cómo le iba a salir y después vio que era bueno o estaba bien.
Por eso decíamos que un acto creativo, implica sostener la incertidumbre y además no obtiene un resultado, sino que da un fruto. 

Ahora veamos que sucede en el texto del I Ching cuando habla de "Lo Creativo"
Este primer hexagrama (N°1 Lo Creativo) En primer lugar nos plantea que, tenemos que verlo desde dos posiciones. Por un lado tenemos una mirada universal, macro, donde se encuentra involucrado lo divino y el acto de la creación en sí. La otra mirada es desde lo humano que involucra la acción de los hombres.
Nosotros, los humanos, somos un fractal del universo. Somos un universo dentro del universo y nos regimos por las mismas leyes. Primero surge una imagen en nuestra mente y luego transformamos la materia para realizar aquello que imaginamos o intuimos. Todos los objetos que nos rodean fueron creados de ese modo.

El hombre tiene la posibilidad ingresar a ese vacío creativo, esa "Sagrada Nada", tolerar la incertidumbre de lo desconocido. De lo desconocido no solo del lugar al que ingreso sino también de lo desconocido del resultado.  


Volvamos al hexagrama.
El dictamen nos dice:
“Lo Creativo obra elevado logro, propiciando por la perseverancia.”

Recordemos que el dictamen es el texto central sobre el que se fundamenta el hexagrama. Dándonos una descripción de la situación y la forma de enfrentarla.

El signo es planteado como una idea que todavía no tiene forma pero sí la fuerza suficiente para llevarla adelante. Por eso es superador, y el texto lo está planteado como “elevado logro”. Es una realización que nos eleva, nos lleva a otro plano de nosotros mismos. Una clara invitación a dar una vuelta más en nuestro espiral evolutivo.
Luego existe un momento de conservación, de cuidar lo que se está desplegando, ligado a las expresiones “propiciando” y “perseverante”.
Propiciando, implica que lo que se está creando, se ve favorecido porque corresponde a la esencia, nos es “Propio”, nos corresponde y pertenece. Perseverante se vincula con lo recto y lo firme, una cualidad que sostiene en el tiempo la forma correcta para su despliegue.
Por eso el texto plantea a lo creativo como una ley perenne que da lugar a todos los acontecimientos enmarcados en un determinado tiempo. Y acá vamos al tema del tiempo.

Los chinos tienen una mirada muy interesante en relación con el tiempo, que nos  cuesta comprender. Para ellos el tiempo es el medio, una vía para la realización de todo lo que existe; en realidad, las cosas se van desarrollando y manifestando a través del despliegue del tiempo. La chispa se genera en el comienzo, pero el tiempo implica el proceso de despliegue, el desarrollo en sí. Para los occidentales, en cambio,  el tiempo es connotado como límite, de hecho la mitología así lo insinúa al castrar Cronos a Urano. Creo que aquí comienza el malentendido de considerar que el tiempo cercena el impulso creativo en lugar de posibilitarlo y sostenerlo.
Para los chinos el tiempo es cíclico, circular  y esa cualidad es  justamente la que nos permite crear.
Por ejemplo: Para que el proceso creativo del encuentro amoroso en una pareja dé su fruto se necesitan nueve meses. Si el bebe nace antes se pone en riesgo su vida. Se interrumpe el proceso de despliegue.
A mi entender, ese es el ejemplo que mejor lo representa, ni más ni menos. A partir de ahí todo lo que se les ocurra.
Pese a esto, que parece tan obvio, nos cuesta mucho entenderlo.
El tiempo desde esta mirada opera como marco y no como un límite.

El límite va a estar impuesto por la materia y su capacidad de transformación en el tiempo.
Fíjense que el mismo texto plantea al tiempo como medio para poder realizar lo que se encuentra en estado latente, en potencia. Por eso dice
“...El tiempo es el medio para la realización de todo lo posible. No un obstáculo...”*

El tiempo es el que permite la evolución. El tiempo no mide las cosas que pasan, el tiempo “es” lo que pasa. Está en constante movimiento y transformación, nos permite modificarnos con el entorno

“...El curso de lo creativo modifica y forma a los seres hasta que cada uno alcanza la correcta naturaleza que le está destinada, y luego los mantiene en concordancia con el gran equilibrio...” *


El tiempo nos muestra el ciclo de la materia y como esta se transforma. Es el proceso de crecimiento desarrollo y envejecimiento y muerte. Lo que sucede es que hemos aprendido a temerle e intentar evadir la segunda mitad del proceso. Una rosa comienza como un pequeño pimpollo abre sus pétalos, se despliega nos regala su perfume y luego se marchita, se seca y muere. El tiempo nos muestra que tenemos límites y justamente la consciencia de ese límite es lo que nos permite experimentar y evolucionar, por lo menos en este plano de la existencia. 

Laura Paradiso

*Richard Welhelm comentario sobre hexagrama 1 Lo Creativo"

jueves, 5 de octubre de 2017

VENUS & MARTE.

¿Es el amor lo que mueve al sol y las estrellas? ¿Es el amor lo que mueve al guerrero, al sanador, al artista, al místico, al científico y al amante?
Hoy venus y Marte se encuentran en el cielo iniciando un ciclo de relación a los 18° del signo de Virgo.


Venus y Marte entretejen en el cielo una trama, una danza. Danza que encarna y canaliza la esencia de Eros, como fuerza creadora. Como pulsión de vida. Es el encuentro dentro de cada uno de nosotros de lo femenino y masculino sagrado. Esa dupla que permite abrirme e ir en pos de aquello que me es propio, aquello valoro, que me da placer y felicidad.

Venus representa el Amor. Seamos hombre o mujer. Venus me permite ver mi propia belleza reflejada en los ojos de mi amante. La belleza que puede abrirse y entregarse gozosamente a los demás, porque es ella misma. Venus no depende de la aprobación de los demás para sentir que vale y justamente eso es lo que la hace irresistiblemente atractiva.

Marte es el guardaespaldas de nuestro Ser. Es quien actúa con valentía en momentos difíciles. Quien asume riesgos y sale adelante. Es quien, como en esta imagen, deja su escudo a los pies de Venus, la abraza y se anima a adentrarse en el profundo y misterioso mundo de lo femenino. Marte es el coraje de ir en pos de lo que amo, la adrenalina que me mueve y permite alcanzar mi deseo.
El encuentro de Marte y Venus es la expresión del Amor. Es una manifestación, una revelación que se transparenta, una bendición que brota cuando el ego y sus miedos se silencian y el alma se sale con la suya.



Laura Paradiso-

lunes, 4 de septiembre de 2017

I Ching y Sincronicidad


Seguramente la mayoría hemos tenido momentos donde las cosas parecen coincidir mágicamente, donde sucesos que no podríamos haber previsto parecen guiarnos y aportar algún tipo de dato a nuestro camino. Es en ese momento cuando, quizá  jugando, decimos que el universo conspira para que los hechos y las personas necesarias se encuentren. Algunos de estos hechos son muy importantes y significativos en la reorientación de nuestra vida y otros son casi imperceptibles, como pequeñas bromas que nos plantea el destino. Pero lo cierto es que sean grandes o pequeños no dejan de sorprendernos o aunque más no sea arrancarnos una sonrisa al percibirlos.

La sincronicidad explica una forma de conexión entre fenómenos o situaciones de la realidad que se enlazan de manera aparentemente casual, es decir, que no presentan un vínculo lineal o causal.
La Palabra Sincronicidad, al igual que síntesis y símbolo, comparten el prefijo “sin” "sim" que significa reunir. En este caso estamos hablando del mismo prefijo pero unido a la partícula “crono” como significado de tiempo. Por lo cual podemos decir que la Sincronicidad es unir dos acontecimientos, que aparentemente se encuentran separados, en un mismo tiempo. Pero, es importante destacar, que estos hechos son vinculados o relacionados por su significado.


La causalidad si bien es una ley natural, constituye una aproximación de la realidad respecto a cómo los hechos se desarrollan uno a partir de otro (causa-efecto). A partir de esta percepción del mundo es que los occidentales nos caracterizamos por tener un pensamiento lineal. 
El concepto de sincronicidad, en cambio admite que la coincidencia de los eventos en el espacio y el tiempo, posee un significado que trasciende de una simple probabilidad.


 La sincronicidad intenta explicar una forma de conexión entre fenómenos o situaciones de la realidad que se enlazan de manera aparentemente casual; es decir, coincidencias que no presentan un vínculo lineal.

La Sincronicidad establece a través de su significado la correspondencia de un fenómeno subjetivo (interno) con un fenómeno objetivo (Externo) los cuales se manifiestan simultáneamente.



Desde este punto de vista es que Jung, planteó la utilización del I Ching como método para la exploración del inconsciente. 

Basándonos en lo que Jung denominaba el conocimiento absoluto del inconsciente. Podemos decir que el inconsciente “sabe”, conoce el pasado y un posible futuro. 
En una consulta al I Ching lo que hacemos es provocar ese hecho sincrónico. Y nuestro inconsciente, nuestro ser superior o nuestra supraconsciencia nos responde a través del libro.

Para Jung estos episodios se producen cada vez que el “Si Mismo”, nuestro “Noble” logra atravesar la barrera establecida por nuestra personalidad superficial. Entonces de una manera fugaz y completamente ajena a nuestra voluntad, se nos revela un orden desconocido, lleno de significación. Pensamos en alguien y llama, o nos lo encontramos caminando por la calle. Tenemos una duda y llega a nuestras manos el libro o el artículo que la responde. El tema es que por lo general intentamos darle un significado trascendental a este fenómeno cuando en realidad lo que está diciendo, es que estamos conectados con nuestro centro, atentos y en el presente. Es como sintonizar una radio. 

Lo que Jung llama sincronicidad está sucediendo todo el tiempo, nos demos cuenta de ello o no y se manifiesta tanto desde lo personal como colectivamente. 
La sincronicidad ocurre porque simplemente formamos parte de un campo unificado. Cuando nombro lo colectivo me refiero a que hay una tendencia a que las cosas sucedan juntas. La historia demuestra que es así como surgen teorías, descubrimientos y mitologías simultáneamente en distintos puntos del globo sin una aparente conexión entre sí. Y uno se pregunta ¿Cómo puede ser? Simplemente porque era el tiempo para que eso emergiera. Es el espíritu que impera en ese tiempo y se manifiesta en distintos lugares y de distintas maneras.

Recién decíamos que nuestra mirada lineal del tiempo hace que vivamos inmersos en la ley de causa y efecto. La ciencia cada vez que intenta encontrar la famosa “Partícula Elemental” de la materia que nos explique cómo se creó todo lo que existe,  se encuentra con el vacío. Este vacío, que podemos plantearlo como la base del pensamiento oriental, expresado como vacuidad; refleja claramente el principio de manifestación de lo cual surgen el Yin y el Yang, lo Creativo y lo Receptivo. Y, como dice el I Ching, a partir de ahí, los diez mil seres, o sea todo lo que existe. 


El Físico Nassim Haramein plantea el concepto de sincronicidad partiendo desde la dinámica del vacío.
Tomando al vacío como el elemento que conecta todo lo que existe. Este, mal llamado vacío, que por cierto en muy denso y contiene unas gran cantidad de energía en disponibilidad. Es el 9,999% de todo lo que existe en el universo como contraparte del 0,001% constituido por la materia. 
El vacío se encuentra presente en la misma proporción tanto en el átomo como en el espacio. Desde lo más pequeño que existe a lo más grande. Explica Haramein. Este vacío, cargado de energía en disponibilidad, es lo que conecta lo más pequeño que se encuentra en nuestro interior a lo más grande, el universo mismo.

Comprender que el vacío no está vacío y que el espacio tiene toda esta energía e información en él, abre la puerta a cosas que todavía nos cuesta comprender. 

Desde esta comprensión es que Nassim Haramein explica el fenómeno de sincronicidad con una mirada científica. 

“Pienso que la sincronicidad es la evidencia de este sistema de autoregulación (…). Se trata del espacio entre tu y yo. El espacio dentro del átomo que no está vacío, está lleno de toda la información que es radiada a su interior y se nos retroalimenta como nuestra experiencia de la realidad”
“Cuanto más claramente nos concentremos y enfoquemos nuestra intención en alimentar el vacío con información, más fácil se lo ponemos para que nos alimente con la experiencia que se aproxima a lo que queremos. Entonces aumenta el nivel de sincronicidad porque cada vez le resulta más sencillo al universo concedernos nuestros deseos más genuinos en equilibrio con los de los demás”
Siempre hay un equilibrio entre nuestra interpretación respecto a lo que deseamos y aquello que el universo nos va a proveer. 
En general decimos que cada uno crea su realidad. La parte que nos falta es que esa información regresa a nosotros y de alguna manera la realidad nos está creando también. 
Ese vacío está definiendo nuestra existencia. Porque si todos creamos nuestra realidad independientemente nunca nos encontraríamos, y cada uno de nosotros estaríamos solos en nuestro pequeño universo y eso no es lo que pasa (aveces pareciera que si, pero ese es tema de otro artículo). 

A partir de ahí nos damos cuenta que si las cosas no salen como las imaginamos es: ademas de nuestra propia contradicción, porque integramos un campo morfogenético y estamos interactuando con todo lo que pasa en él. 
Entonces, estamos enviando información al vacío y el vacío, al conectarnos a todos,  nos regresa la experiencia acorde a todo lo demás.
Entonces hay una realidad que todos compartimos, y esa es una realidad consensuada. 
Para que una realidad cambie, un número determinados de personas que integran esa realidad tienen que consensuar en algo.  Así, ese fenómeno adquiere una dinámica propia que le permite sostenerse y crecer.Esto se enlaza con el principio de masa crítica. 


Volviendo a la Sincronicidad. Cuando un individuo se vuelve más consciente de si mismo, de su vinculo con los demás y a través de prácticas de contemplación y meditación se vuelve más consciente de su relación con ese vacío, con ese campo de sustancia vital en disponibilidad, la sincronicidad aumenta.
Todos los maestros que pasaron por la tierra, nos han invitado a tomarnos el tiempo para ir a nuestro centro, hacia nuestro interior. Ahora, además,  hay una física que nos lo explica.

martes, 27 de septiembre de 2016

"Se que estas ahí"

Comparto la charla que tuvimos con Cecilia Carrizo y Carlos Compagno en el Programa "Se que estas ahí" La temática del programa es compartir la vocación, misión o profesión de personas que "Registran al otro".
 Gracias por invitarme.

https://www.youtube.com/watch?v=C-wKK-jh2oU

lunes, 20 de junio de 2016

Lo Receptivo y el Rectángulo Aureo

“Rectilíneo, rectangular, grande. Sin propósito,   
 sin embargo nada queda que no se vea fomentado.”


 " La belleza es una manifestación de las leyes secretas de la naturaleza"
                                                                                                                                             Goethe

Lo receptivo representa el principio Yin siguiendo dócil el movimiento a lo cual Yang lo incita. Por eso no requiere ningún propósito. 

Así la Tierra genera todas las criaturas, cada una según su especie. 

Y precisamente por eso no se requiere ninguna intención.  Todo toma la forma por sí mismo, tal y como debe ser, para ser bello; pues la vida lleva dentro de si la luz que expresa la ley del Cielo. 





La naturaleza despliega su geometría automáticamente, perfecta y eficientemente. Es dócil, porque sigue la línea de menor resistencia. Es eficiente, porque es la que requiere la menor cantidad de energía. Por eso es simple

Wan Bi  Comenta acerca de La segunda linea de lo Receptivo - como linea regente del signo- encarna a la perfección la naturaleza de la Tierra: hace que las cosas sigan su curso espontáneo, que broten por sí mismas sin interferir en ellas, ni siquiera para perfeccionarlas, de manera que la eficacia se completa por sí misma. De ahí que el texto diga que aún sin esforzarse, no hay nada que no sea favorable. 





La segunda línea de este hexagrama, es la que encierra el misterio de la materialización. Como el Rectángulo Áureo que nos habla de la divina proporción.

Así también se resalta el carácter femenino de este hexagrama emparejado con Lo Creativo. Encierra el concepto de “dejarse conducir” como la Tierra se deja llevar por la Fuerza creativa que se establece desde este mismo orden cósmico. Desde La fuente





La divina proporción, representada por el rectángulo áureo,  es el hilo de oro que teje a través del tapiz de la creación, uniendo elementos diversos y contrastantes en un todo armonioso.

Lo Receptivo se encuentra caracterizado por la entrega, la flexibilidad, la suavidad, y la nutrición. Es un momento para seguir, para asistir, para escuchar.




Lo Receptivo gesta. Es la instancia donde la energía espiritual y y activa de lo Creativo se despliega y cobra forma. Toda la información Para que un roble se despliegue en su totalidad se encuentra dentro de la semilla del roble, no  hay nada que agregar. La tierra permanece abierta y en ese permanecer permite el despliegue de esa semilla para dar lugar a que el roble aparezca. Está toda la información ahí. Solo hay que cuidar lo que se está gestando.


"La Madre Tierra es el símbolo del vientre generoso que alimenta, da vida y vitalidad a todo lo que habita en ella"

Malidoma Somé

Lo Receptivo se despliega en un enigmático silencio, sumido en una profunda oscuridad. Como una madre gestando. Ella continúa con su actividad y sin embargo esta nueva vida se gesta a través de ella, a su tiempo, en el orden y el tiempo que señala lo creativo. Ella no decide, si se forma primero el corazón o el cerebro, si será nena o varón. No interviene ya que todo esa información se encuentra implícita en la semilla que acaba de despertar. No hace falta nada más que permitir que la vida crezca en su interior.

El proceso de la materialización es un proceso muy misterioso, porque es interno, oscuro y silencioso. Los humanos somos expertos en destruir, pero materializar es bastante más complejo. El Paso de la idea a la forma es parte de este misterio.
                            
Así como cada uno de nosotros somos guiados por nuestro espíritu. Lo Receptivo se deja guiar, no intenta ponerse en el lugar de lo creativo ya que desde esa postura comienzan las complicaciones, se sale de rol y la creación se transforma en un debate. Esta idea del debate la expresa la sexta linea, donde el dragón ataca al falso dragón y ambos principios se ven perjudicados. 

Wilgelm en un párrafo del Dictamen dice respecto a lo Receptivo:

“Cuando lo posible se vuelve real y lo espiritual se torna espacial, se trata de un acontecimiento que se produce siempre merced a un designio individual y restrictivo.”

Ahora bien, ¿Por qué es restrictivo?
Porque cuando se inicio el proceso de manifestación y esa energía fue encausada, tomo un rumbo. Algo se definió. En lo Creativo se encuentran todas las posibilidades en forma de semilla. En lo receptivo esa posibilidad toma una forma. Una forma definida. Esa forma que estaba implícita en la semilla de lo creativo y no otra cosa. 
Por eso me encanta ilustrar esto con un poco de humor donde el Olmo pierde la paciencia y nos dice “¡No doy peras!”

La receptividad a la que nos invita este hexagrama es la receptividad de la tierra fértil sin la cual lo Creativo no puede echar raíz en nuestra vida. Nos cuenta mucho comprender la misteriosa acción de lo Receptivo, connotada como la apertura, el seguimiento y la entrega.
Un período como este, es una invitación a dejarnos llevar como en una danza de pareja. Sumergirnos en el silencio, permanecer asintiendo a lo que la vida nos propone. Puede que en muchos momentos, justamente porque el proceso es silencioso y oscuro, nos cueste comprender su propósito. Lo receptivo es abundante y prospero, no juzga. Ciertamente este es un tiempo de dejarnos conducir y confiar en que la vida siempre tiene razón.  



martes, 28 de octubre de 2014

La Benevolencia del Viento, la Madera. Su aporte en El Pozo de Agua y El Caldero




En la tradición taoísta, al trigrama Sun, El Viento le corresponde el elemento Madera. La virtud de la madera es la benevolencia, la bondad. La madera, es la encargada de fijar la energía del Cielo en la Tierra. A través del proceso de fotosíntesis, La Madera toma la energía del sol y no solo se transforma ella misma en alimento, sino que produce el oxigeno indispensable para la vida en La Tierra. Por eso es benevolente.


El Viento, sinónimo de soplo, es considerado el aliento divino que desciende del Cielo en la mayoria de las tradiciones. 
El termino Pneuma, que significa viento o aliento, viene del griego y significa “Espíritu”. Espíritu de vida, el Aliento divino que da Vida a todo cuanto es.
En los textos bíblicos encontramos que Dios creó el hombre y luego soplo sobre él dándole vida a través de su soplo divino. De hecho cuando nace un bebe, el momento crucial es cuando deja de respirar a través del cordón y lo hace por primera de forma independiente dando su primera bocanada de aire.

Sun es la hija mayor, El Viento, lo penetrante, gentil y suave. Es el viento atravesando las hendiduras, es la madera y sus raíces penetrando en el suelo. Esto lo hace adaptándose y rodeando los obstáculos. Este trigrama también plantea la imagen del viento dispersando cosas. Psicológicamente es la suavidad que dispersa la dureza y la ira. Es  la idea de la suavidad que penetra a través de las  hendiduras de nuestras defensas mentales. Así nuestras ideas se aclaran y despejan. Por eso es la forma en que comprendemos. Es el entendimiento, la unión del amor.

Es cierto que el Viento, también puede ser causa de inquietud e inestabilidad. Estas mismas características hacen que a veces, debido a la inconstancia de ir y venir, pueda disipar su propia energía. Por eso es también la indecisión; o la indiferencia que hecha perder o arruina una situación, como lo plantea el Hexagrama “El trabajo en lo Echado  a Perder”.
  
El trabajo en lo Echado a Perder 
Hexagrama 18


Pero, volvamos a la benevolencia de La Madera. Este trigrama se encuentra en la base de los Hexagramas “El Pozo de Agua” y “El Caldero”. Estos dos hexagramas son considerados tradicionalmente como los hexagramas con los cuales el mismo I Ching se define a sí mismo. Una de las características de estos dos Hexagramas es que ambos son los únicos representados como objetos artificiales y concretos. 

Desde esta perspectiva, este Maestro Sabio, que es el I Ching,  en una clara expresión de  humildad se presenta a si mismo, a través de estos dos signos, como herramienta para el desarrollo de lo humano. Es como si el sabio nos dijera: Utilízame, nútrete de mí,  me ofrezco como herramienta”  

Mucho se ha dicho sobre estos dos hexagramas. Y cada uno de ellos requiere de un profundo análisis que excede este artículo. Por eso en esta ocasión nos referiremos a ellos en su relación con trigrama El Viento.

En el Hexagrama 48, El Pozo de Agua,  tenemos en el trigram inferior Al Viento, y en el trigrama superior El  Agua.
El Pozo de Agua 
48

Pozo de Agua 
Hexagrama 48

El Agua es humilde, su movimiento es descendente, limpia indiscriminadamente, llevándose las impurezas. Es profunda, honda, no conoce el fin. Se lanza a un abismo, no especula no mide. Como virtud  representa la profundidad de la sabiduría. 
El Agua fluye a lo que le es natural, rellenando los lugares más profundos de uno mismo.


Modelo de cerámica Han de un pozo de agua
 techado con un balde

El Viento, que es Suave, y como decíamos recién, una de sus características es movilizar suavemente, incitar e influir.  Es el encargado de movilizarnos, despejarnos extrayendo de las profundidades de El Pozo, la sabiduría del Agua. Un Agua Viva, dadora de Vida. Por eso "...de esa Agua se puede beber". El agua nutre la madera, le da vida. Siempre que profundicemos, penetrando y despejando creencias fijas y cristalizadas, dejándonos nutrir por la refrescante sabiduría del Agua.  


En Hexagrama 50, "El Caldero" tenemos El fuego arriba y el Viento abajo
El Caldero
Hexagrama 50 
 Li, El Fuego, alude a la claridad que se obtiene al adherir a algo superior a uno mismo a través de la docilidad. Está relacionado a la devoción, porque uno adhiere a algo, a una creencia una idea o un principio. Es la conciencia, la percepción, el aclarar e iluminar.  

Caldero trípode ceremonial de bronce chino, 
del tipo «Li-ting»


En El Caldero, El Viento, La Madera,  es quien da alimento a la llama que nos transformará e iluminará, dentro de este atanor alquímico que es El Caldero. El Caldero transforma los alimentos crudos en cocidos, como el plomo representado por lo más básico y elemental de nuestra naturaleza humana en nuestro oro alquímico.

Tanto el Agua como el Fuego en la mayoría de las prácticas espirituales están vinculados al bautismo y la iniciación. Hallándose presentes como símbolos de purificación, limpieza, regeneración transformación del espíritu y la iluminación.

En estos Hexagramas El Viento, lo suave y penetrante y benevolente presencia de la madera se ofrece como medio, un puente entre dos realidades, la mundana y la divina, una perceptible y palpable y otra sutil e inasible.